El director de la escuela infantil de Sansana, Antoine Millogo, que llegó en enero de 2020, nos ha sorprendido gratamente por todas sus iniciativas, movilizando todos los recursos puestos a disposición de la escuela con vistas a su autosuficiencia a medio plazo. Ha puesto en marcha el molino, que llevaba parado más de dos años, lo que ha dado trabajo a dos personas y ha aportado algunos ingresos a la escuela. En cuanto al gallinero, los resultados fueron muy buenos y organizó su mantenimiento durante su ausencia. También obtuvo un pequeño beneficio con el pozo. Por último, presentó una hoja de contabilidad muy detallada con los costes y beneficios de todos estos recursos.
Y, sobre todo, supo implicar a los padres y madres de los alumnos, así como al personal docente. Por ejemplo, una de las profesoras, Mme. Yerie, se ofreció a ocuparse de una plantación de anacardos a beneficio de la escuela. El ambiente de colaboración que ha creado es admirable. Estamos muy agradecidos al Sr. MILOGO y esperamos contar con su presencia en los próximos años. Estamos seguros de que, con una persona tan seria y capaz de comprometerse con el bien común, la escuela será pronto autosuficiente, tal y como estaba previsto en el proyecto inicial.