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De nuevo Antonio Arribas nos ofrece un curso de astronomía, dedicado en esta ocasión a la medición del universo. La parte teórico-práctica se hará el sábado, 25 de marzo, de 17:00 a 18:30 en la Casa de Valencia, y después nos desplazaremos a El Pardo en nuestros coches particulares para la observación nocturna a las 21:00 (decid si necesitáis plaza para organizarnos con los coches). Antes podemos hacer una merienda cena en el restaurante La Quinta de El Pardo. Apuntaos cuanto antes, que las plazas son limitadas.

Esto es lo que nos manda Antonio sobre el contenido de esta actividad:

EN LA CASA DE VALENCIA:

Haremos un recorrido por los principales métodos que han permitido averiguar algo aparentemente imposible: saber a qué distancia se sitúan las estrellas. Desde los primeros intentos en épocas antiguas hasta los modernos: paralaje, cefeidas y supernovas.

Práctica al sol:

Las fases de la Luna, el terminador y la luz cenicienta, explicadas con un modelo sencillo.

Preparación de la observación: Reconocimiento de las principales estrellas y constelaciones en un mapa mudo. Magnitud de las estrellas. ¿Cómo distinguir un planeta de una estrella? Manejo de un planisferio.

EN EL PARDO: 

Utilizando punteros láser, localizaremos a simple vista las principales estrellas y constelaciones visibles en ese momento, haciendo un recorrido por toda la geografía celeste comentando el origen de sus nombres y algunos de sus mitos clásicos.

Con el telescopio, comenzaremos observando los planetas Venus y Marte, así como la Luna con sus magníficos cráteres.

Después nos deleitaremos con algunas joyas del cielo nocturno: estrellas dobles como Albireo, cúmulos estelares abiertos y globulares, nebulosas, nebulosas planetarias y alguna que otra galaxia.

El sábado 25 pudimos disfrutar una vez más del curso de Astronomía con una gran acogida entre los fieles y las nuevas incorporaciones de amistades de Sansana. Entre ellas Teresa Hurtado que nos describe así la jornada:

”  ….. el encuentro con Antonio Arribas en cómo se calcula la distancia a las estrellas, nunca me imaginé que fuera algo tan hermoso, pero Antonio con su conocimiento, entusiasmo y sencillez nos fue cautivando con sus enseñanzas. Acabamos por la noche en el Pardo con un telescopio para que viéramos Venus y la luna, esta nos sorprendió a todos, con sus cráteres tan blanca y llena de luz que parecía un tapete de encaje resplandeciendo en la oscuridad pero cuando sacó su puntero jamás imaginamos algo tan magnífico, una luz preciosa que se expandía en el infinito para poder tocar las estrellas y cuando las tocaba, nos tocaba al mismo tiempo nuestro corazón haciéndonos despertar la inocencia ante lo nuevo, ante los nombres árabes de las estrellas Antares, Rigel, Altair, Aldebaran, etc., …ante los símbolos de las constelaciones y la brillantez de estas, como Arturo y Sirio. Gracias a Antonio y Sansana por habernos dado la oportunidad de pasar una noche tan bonita y mágica que siempre la conservaremos en nuestros recuerdos.”

Gracias a Teresa por el calor de tus palabras que contrasta con el fresquito que hizo. Y a todos y todas, como siempre, gracias, vuestras aportaciones también llegan muy lejos.

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